0
Asociación Estilo de vida

Empoderamiento de las mujeres, ¿qué es y por qué es tan importante?

08/03/2017

Quizás te preguntes por qué las feministas utilizamos tanto el concepto de empoderamiento, o quizás nunca habías oído hablar de él hasta ahora.

El término fue acuñado en la IV Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing, en 1995, para referirse a la plena participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder.

Pero lo cierto es que en la actualidad, esta expresión ha ido adquiriendo otra dimensión relacionada con la reapropiación de nuestra propia dignidad como personas y con la recuperación del poder sobre nosotras mismas (dignidad y poder que hemos ido perdiendo por la situación de inferioridad en la que nos encontramos con respecto a los hombres).

empoderamiento de las mujeres

Según la RAE (institución machista donde las haya, para la que el término “sexo débil” representa el “conjunto de las mujeres” y “sexo fuerte” el “conjunto de los hombres” – puedes verlo también en este artículo de El País), empoderar es hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido.

En el caso de la organización patriarcal donde el control de la sociedad está en manos masculinas, (o sea, nuestra estructura social), el colectivo valorado como inferior y por ello sometido al otro, es el femenino.

empoderamiento de las mujeres

Como recordatorio, comentar que en España los salarios promedio de las mujeres son alrededor del 25% más bajos, los puestos de poder están mayormente ocupados por hombres, etc. Por esto las mujeres hablamos de empoderarnos y no así los hombres, que son los que mayormente ocupan el grupo con más privilegios.

Para lograr ese fin de hacernos fuertes como grupo social desfavorecido, la toma de conciencia, individual y común sobre nuestra subordinación es esencial. Y es que en general asimilamos nuestra dominación como algo neutro y natural, por eso tiene tanta importancia que abramos los ojos y nos concienciemos de las desigualdades y violencias que sufrimos por el mero hecho de ser mujeres.

Nuestra liberación es vital para conseguir la igualdad, pero si yo no me siento como “una esclava”, ¿cómo voy a liberarme?

empoderamiento de las mujeres

Para seguir recuperando el poder sobre nosotras mismas no debemos infravalorarnos y sí darnos cuenta de nuestra propia valía. Es nuestra tarea transformar nuestro autoconcepto y autorizarnos como seres con derechos y capacidades.

Las mujeres somos competentes, somos poderosas, pero debido a la constante desautorización que sufrimos en todas las esferas sociales se nos va mermando la autoestima.

empoderamiento de las mujeres

Como ejemplo de ninguneo nombraré a las mujeres inventoras, escritoras o cocineras invisibilizadas a lo largo de la historia y aún a día de hoy en los libros de texto, en los periódicos, etc. O la no opción de ver futbol femenino o patinaje en la televisión y no digamos practicarlo en equipo de manera oficial a partir de ciertas edades, entre otras tantas cosas.

El empoderamiento conlleva un cambio en el concepto tradicional de ser mujer, cuyo motor implica al autocuidado. El auto-cuidado significa cuidarse a una misma y, si para cuidarme debo expresar mi rabia y mi enfado por las situaciones de subordinación a las que nos vemos sometidas, o por las 21 mujeres asesinadas en España en lo que llevamos de año por los hombres que decían quererlas, o por las violaciones, o por las niñas con pene, lo haré.

empoderamiento de las mujeres

Porque el enfado y la rabia contenida y no expresada está asociado con somatizaciones como problemas gástricos o de la piel, con migrañas, con presión arterial alta… Sentir rabia, ira o enfado es natural y nos avisa de que algo debe cambiar a nuestro alrededor. Bien gestionadas y reguladas estas emociones y sentimientos nos ayudan a mejorar nuestra autoestima, objetivo claro del empoderamiento.

Las mujeres necesitamos darnos esa licencia que se nos arrebató para enfadarnos y reivindicar nuestros derechos, porque se nos sigue obligando a ser bondadosas, delicadas y empáticas y eso solamente nos mantiene en el rol de sumisión y de seguir aguantando lo que nos echen, ¡y estamos hartas!

  • Respuesta
    Yolanda López
    08/03/2017 at 15:13

    ¡Cuánta razón! Se han dado pequeños pasos en pro de romper los techos sociales y profesionales marcados por hombres, pero queda mucho por hacer. Por lo tanto la reinvindicación debe seguir latente y visible, mientras no se alcancen y se rompan las diferencias evidentes en el día a día de cualquier mujer.

Déjanos un comentario

Instagram

siguenos